Para qué es la tarea
escolar?
En la etapa de la escuela primaria, le da la
oportunidad de practicar en casa, a su propio ritmo, y de invertir el tiempo en
las materias que más le gusten, ya sea la lectura, el dibujo o las matemáticas.
Los
propósitos que deben perseguir los maestros con la tarea, es que el niño
aplique en una situación que le sea familiar, los conceptos aprendidos en
clase. Por ejemplo, si se le enseñaran las medidas de longitud, se le podría
pedir de tarea que midiera el perímetro de su propio cuarto y de los muebles
que se encuentran en éste.
Cuando
los padres de familia observen que hay algún problema relacionado con la tarea
del niño, cuando él no muestre entusiasmo ni interés, cuando se le dificulte
mucho o sea excesiva, deben ponerse en contacto con el maestro para encontrar
una solución.
En
el hogar, los hábitos de estudio pueden mejorarse notablemente si se aplican
las sugerencias que se mencionan a continuación:
Pasos
para mejorar los hábitos de estudio:
1.
Poner énfasis en el término: hábito
Es
conveniente fijar una hora para la tarea si no se quiere caer en la mala
costumbre de dejarla «para el último momento». Pero esa hora también
debe corresponder a las necesidades de la niña o el niño.
Después
de llegar de la escuela necesita un momento de descanso y esparcimiento, tal
vez algo de ejercicio físico como un juego o deporte y de convivencia
(comunicación) en familia.
Otros
niños, tal vez, ya estén demasiados cansados para iniciar el trabajo después de
las 6 de la tarde. La meta es integrar la tarea al ritual de la vida diaria. Al
mismo tiempo se busca hacer de ese momento la oportunidad para trabajar
individualmente, cada quien en lo suyo, pero podemos acompañarlo haciendo las
cuentas de los gastos de la casa o escribiendo los correos electrónicos o
simplemente leyendo un libro.
El
niño es muy sensible a los modelos que le presentamos; si observa un modelo de
trabajo intelectual tenderá a imitarlo.
2.
Rodear al niño del ambiente adecuado
Es
inútil tratar de que la niña o el niño se concentren en el trabajo si están
escuchando y menos aún viendo la televisión. En lo posible es aconsejable
posponer las llamadas telefónicas y evitar el ruido excesivo, tanto de la calle
como el de la casa misma.
Un
ambiente de tranquilidad, en el que todos pueden hacer algo silenciosamente al
mismo tiempo, es el mejor aliado del estudio. Si los niños menores no tienen
tarea que hacer, pueden dibujar, armar rompecabezas, etc.
Es
importante el que se cuente con todo el material necesario, no sólo de
papelería sino también de consulta: libros y enciclopedias de diferentes temas,
revistas y folletos que puedan recortar, mapas y globo terráqueo.
El
comprarles un material nuevo puede motivar a reiniciar el trabajo con más
entusiasmo: unos plumones nuevos, estampas de animales o transportes, una
colección de minerales, hasta una computadora cuando existan las posibilidades
económicas. Esto puede despertar el interés por algo que nunca antes había
llamado su atención.
Algo
muy importante, es que los maestros y los padres de familia deben enseñar a los
niños a usar cada uno de los materiales de consulta como: diccionarios,
enciclopedias y sobre todo a navegar en internet.
3. Proporcionar apoyo suficiente, sin resolver su responsabilidad
En
muchas ocasiones el adulto se pregunta hasta dónde debe ayudar a los niños con
la tarea. Existen padres que asumen la responsabilidad con lo cual sus hijos toman
la cómoda posición de dejarse guiar en cada línea. En otros hogares la tarea se
convierte en una lucha de poder, que usan los padres para demostrar que pueden
controlar a los hijos y los hijos para demostrar que no pueden ser controlados.
Si
el niño ve las tareas como pequeños logros personales, estará más dispuesto a
esforzarse en la escuela. Asimismo los padres no deben ser demasiado exigentes,
sino más bien motivar al niño a exigirse a sí mismo; a llegar hasta donde él
pueda llegar; si no se hace de esta manera, se corre el riesgo de que el niño
sienta toda responsabilidad como una carga.
Ante
todo, es necesario evitar confrontaciones emocionales; no se debe transmitir
nunca la noción de que la
tarea es un castigo.
Dar
apoyo suficiente significa estar allí cuando el niño nos necesita, explicar
algo que no ha entendido y proporcionarle todos los materiales necesarios.
Cuando necesite algo, lo mejor es llegar al punto donde pueda resolver el
problema por sí mismo, retrocediendo en el conocimiento hasta donde él se
sienta capaz, irlo conduciendo a responder las preguntas que lo lleven a una
solución.
El
poner ejemplos también puede ser útil para la comprensión.
Si
las dificultades fueran insuperables, la consulta y acuerdo con el maestro son
indispensables.
4.
Resaltar los aciertos, no los errores, a la hora de revisar el trabajo escolar.
Si
se desea que un niño se sienta bien con lo que está haciendo lo primero es
resaltar sus puntos positivos, es decir los aciertos. Lo mismo que al recibir
su boleta de calificaciones, las calificaciones altas deben contar más que las
bajas, en los pequeños trabajos de cada día se resaltará el esfuerzo y la
dedicación, más que los resultados.
Practica la lectura y diviértete.

me justa sus notas con relacion al habito de estudio me gustaria recibir notificaciones de sus notas nuevas realcionadas al estudio y a otros similares gracias muy buena nota
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